La tasa de conversión es el porcentaje de visitantes que hacen lo que quieres: comprar, reservar o escribirte. Si entran 100 personas y 3 te contactan, tu tasa es del 3 %. Mejorarla sale más barato que comprar más tráfico.
Una web pequeña no puede hacer tests A/B con rigor estadístico, pero sí experimentos sencillos y cuidadosos. Así se hace.
Cambia una sola cosa cada vez en tu página más visitada: el titular, el botón principal, los elementos de confianza o el pago, y compara los resultados tras unas semanas.
Empieza por la página que ya tiene visitas
Abre tu analítica y busca la página más visitada y más cercana a tu objetivo, normalmente la portada o una ficha de producto. Mejorar una página que nadie ve no cambia nada.
Anota la tasa actual antes de tocar nada. Sin punto de partida no sabrás si el cambio ayudó.
Cinco pruebas para webs pequeñas
Hazlas una a una, cada una durante dos a cuatro semanas:
- Titular: di claramente qué ofreces y para quién, con las palabras del cliente.
- Un único botón principal: una acción clara arriba, con verbo, como Reserva tu visita gratis.
- Confianza: fotos reales, opiniones con nombre, condiciones de envío y devolución, teléfono o WhatsApp visibles y aviso legal completo.
- Pago: menos campos, compra sin registro y los métodos que usan tus clientes, como tarjeta, Bizum o transferencia.
- Velocidad en móvil: comprime imágenes y elimina lo que retrasa la primera pantalla.
Haz la prueba con Uttra
Describe el cambio en el chat: Cambia el titular de la portada por Aceite de oliva de la sierra, en tu casa en 48 horas y haz más grande el botón Comprar. Revísalo en la vista previa, publica y apunta la fecha.
Como los cambios llevan minutos, puedes deshacerlos igual de rápido si las cifras bajan. Guarda cada versión con la sincronización con GitHub si quieres un historial.
Juzga los resultados con honestidad
Compara periodos parecidos. No pruebes en plena semana de rebajas para comparar con un mes normal, porque el comportamiento de compra cambia. Las muestras pequeñas oscilan mucho, así que fíate solo de cambios que se mantengan varias semanas o que sean grandes y constantes.
Lleva un registro sencillo: fecha, qué cambió, tasa antes y después. En seis meses será tu propio manual.