Una web nueva no tiene antigüedad ni enlaces y Google todavía no la conoce. No esperes milagros la primera semana, pero si pones bien las bases desde el inicio no tendrás que rehacerlo todo después.
Esto es lo esencial, sin jerga y en el orden en que conviene hacerlo.
En una web nueva, el SEO se apoya en cuatro bases: una página por intención de búsqueda, títulos y descripciones cuidados, una web rápida y móvil, y el alta en Google Search Console. Los resultados tardan semanas o meses.
Una página, una intención de búsqueda
Cada página debería responder a una búsqueda concreta, como «fontanero en Valencia» o «receta de tortilla de patatas». No metas todo en la página de inicio.
Escribe para personas: responde a la pregunta en las primeras líneas y desarrolla después.
Título, descripción y estructura
El título y la meta descripción aparecen en los resultados de búsqueda. Dale a cada página los suyos, únicos y legibles. Usa un solo H1 por página y subtítulos con lógica.
- Título de unos 50 a 60 caracteres, con el tema al principio.
- Descripción que invite a hacer clic.
- Texto alternativo en todas las imágenes.
- URL cortas y legibles, sin caracteres raros.
Velocidad, móvil y técnica
La mayoría de las visitas llegan desde el móvil: pruébalo allí, comprime las imágenes y evita scripts innecesarios. La web debe funcionar con HTTPS.
En Uttra puedes pedirlo así: «Añade títulos y descripciones adecuados a cada página y un mapa del sitio». Los cambios los sigues haciendo desde el chat.
Indexación y primeras señales
Crea una cuenta en Google Search Console, verifica tu web y envía el sitemap. Verás qué páginas están indexadas y por qué búsquedas apareces.
Para los primeros enlaces basta con directorios profesionales serios, socios, redes sociales y, si tienes negocio local, un perfil de empresa en Google. No compres enlaces.