Las plataformas de reparto se llevan una comisión alta por cada pedido. Una web o app de pedidos propia para tu restaurante o supermercado permite que el cliente te pida directamente y que la relación y el margen se queden contigo.
El error habitual es intentar copiar una gran plataforma desde el primer día. Construye primero el ciclo básico: ver la carta, añadir al carrito, pagar, seguir el estado y entregar.
Empieza con carta, carrito, pago y estados del pedido, más un panel para tu cocina o tienda. El seguimiento del repartidor en un mapa exige servicios adicionales: añádelo cuando los pedidos ya funcionen.
Acota la primera versión
Una versión pequeña y sólida vale más que una grande a medias.
- Cliente: carta con fotos y categorías, carrito, dirección de entrega, teléfono y notas.
- Flujo del pedido: nuevo, aceptado, en preparación, en reparto, entregado, con una página de estado que el cliente puede abrir.
- Tu lado: un panel con los pedidos entrantes, botones para cambiar el estado y un aviso visible o sonoro para los nuevos.
- Pago: primero contra reembolso o efectivo; pago con tarjeta cuando conectes una cuenta de un proveedor de pagos.
Escribe el prompt
Describe con detalle la carta, las zonas y las reglas:
«Crea una app de pedidos para mi hamburguesería en Valencia. Carta con categorías, fotos, tamaños y extras. Carrito con gastos de envío por barrio y pedido mínimo. Pago con nombre, teléfono, dirección, notas y opción de efectivo o tarjeta. Tras pedir, muestra una página de estado que se actualice cuando yo cambie el estado. Panel de administración con acceso, lista de pedidos en vivo, botones de estado y una página para editar platos y marcarlos como agotados. En español, pensada primero para móvil.»
Prueba un pedido completo
En la vista previa, haz un pedido de prueba con el ancho de un móvil, pasa al panel y llévalo por cada estado. Comprueba que el total, el envío y los extras se calculan bien. Prueba un carrito vacío, una dirección sin rellenar y un plato agotado.
Ajusta por chat o haciendo clic en los elementos: fotos más grandes, un botón de carrito siempre visible, plazos de entrega más claros.
Sé realista con el seguimiento en vivo
Los mapas con el repartidor en tiempo real, la asignación automática de repartidores y la optimización de rutas requieren servicios de mapas y localización con sus propias cuentas. No empieces por ahí. Los cambios de estado y un teléfono o enlace de WhatsApp bastan para la mayoría de los negocios pequeños.
Comprueba que los precios incluyan el IVA y muestra con claridad el horario, las zonas de reparto y la información sobre alérgenos si vendes comida. Añade además tu aviso legal y política de privacidad.
Publica y promociónalo
Publica, conecta tu dominio y pon el enlace en la biografía de Instagram, en tu ficha de Google, en los tickets y en los envases con un código QR. Ofrece un pequeño descuento en el primer pedido directo.
Después añade atajos para repetir pedido, una tarjeta de fidelidad y códigos promocionales.