Que el código funcione no significa que sea seguro ni fácil de mantener. La página puede verse perfecta mientras un formulario acepta cualquier cosa o una clave secreta queda a la vista de un visitante.
No necesitas leer cada línea. Necesitas saber qué mirar, cómo probar desde fuera y cuándo pedir una segunda opinión a un programador.
El código generado por IA puede funcionar y aun así ser débil en puntos fáciles de pasar por alto: datos sin validar, claves expuestas, errores silenciosos y una estructura enredada. Una lista breve de comprobaciones y una segunda pasada de la propia IA detectan la mayoría.
Empieza por lo que ve un visitante
Abre tu web como lo haría un desconocido. Prueba los formularios con campos vacíos, textos muy largos y caracteres inesperados. Comprueba que las páginas privadas piden iniciar sesión y que ni el código fuente de la página ni la pestaña de red del navegador muestran contraseñas o claves privadas.
- Envía cada formulario vacío y con datos absurdos.
- Abre los enlaces de administración sin haber iniciado sesión.
- Busca claves y tokens en el código fuente de la página.
Revisa primero las zonas de riesgo
No todo el código merece la misma atención. Concéntrate donde el error sale más caro: inicio de sesión, pagos, todo lo que lee o escribe datos de clientes y las subidas de archivos.
- Los datos se validan en el servidor, no solo en el navegador.
- Los secretos están en la configuración del entorno, nunca en el código.
- Cada usuario solo ve y modifica sus propios registros.
- Los errores muestran un mensaje claro, no detalles internos.
Mira la estructura y el mantenimiento
Hasta un código seguro se vuelve caro si cada cambio rompe otra cosa. Prefiere archivos pequeños con una sola función, nombres claros y sin bloques copiados. Si un archivo ha crecido mucho, pide que se divida antes de añadir más funciones.
La IA como revisora y una persona para lo crítico
Pide a la IA que revise su propio trabajo según una lista concreta, como validación, control de acceso y gestión de errores, y que explique lo que encuentre. Es útil, pero no es una garantía: para pagos o datos sensibles, que un programador con experiencia lea esas partes.
Ejemplo de petición a Uttra: "Revisa el formulario de reservas y la página de administración. Comprueba la validación en el servidor, que solo los administradores con sesión vean las solicitudes y que no haya ningún secreto expuesto. Enumera los problemas y corrígelos sin cambiar el diseño."